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jueves, 19 de abril de 2018

ACUERDISTAS IMPARABLES EN LA NEO-FSSPX




P. MICHEL SIMOULIN : ¿QUIÉN TEME A LAS AVESTRUCES ?


FUENTE (Énfasis con negrita y comentarios en rojo agregados por NP) 


¡No temáis! nos han dicho muchas veces los acuerdistas. La serpiente era más astuta que cualquiera de los animales... Y la serpiente dijo a la mujer: ciertamente no moriréis (Gn 3, 1 y 4). 

En lo esencial, el P. Simoulin pretende que el vicio del miedo no debe obstaculizar los intentos por buscar la regularización de la FSSPX. Toda previsión sobre posibles malos efectos de un acuerdo con Roma apóstata es pecado de miedo. Los valientes se lanzan a la boca de la bestia, los cobardes no se atreven a eso. Sobre la cuestión de los matrimonios, el P. Simoulin sostiene que el que niegue el "derecho" de la Jerarquía modernista a intervenir en los matrimonios de los fieles tradicionalistas, niega que esa Jerarquía posea jurisdicción. 

¿Pero quiénes son los que tienen un miedo desordenado, infundado y pecaminoso en esta situación? Los acuerdistas, que reiteradamente han expresado que temen incurrir en cisma. Los cuerdistas, en efecto, son los que, para lograr que sacerdotes y fieles apoyen el acuerdo traidor, han infundido el miedo al cisma. Cita de Mons. Fellay: ..."hay un riesgo de cisma, de establecimiento de una Iglesia paralela. Yo he evocado este problema con el mismo papa, el papa Francisco, y los dos estamos de acuerdo... He aquí entonces actos planteados, actos jurídicos que son canónicos y que ya están en su sitio y que en mi opinión suprimen la posibilidad de cisma." (Fuente)

Le Seignadou - abril 2018

“Porque nosotros somos hijos de santos y esperamos aquella vida que Dios ha de dar a los que le sirven fielmente” (Tobías II, 18). El gran Tobías expresaba así su orgullo de ser descendiente de los patriarcas de Israel, y su hijo evocaba el mismo orgullo a su esposa Sara: “Pues somos hijos de santos, y no podemos unirnos a manera de los gentiles, que no conocen a Dios” (ibídem VIII, 5).
Sin ninguna pretensión, ¿no tendríamos nosotros el derecho de proclamar lo mismo? Nosotros somos hijos de santos, y nuestros padres se llaman Claude-François Poullart des Places, el P. Liberman, san Pío X, le P. Le Floch, y Mons. Lefebvre… y podríamos añadir a la lista de nuestros venerados padres a Santo Domingo, al P. Calmel, el P. de Chivré, ¡y por qué no a la Madre Hélène y a la Madre Anne-Marie!
Entonces, en nombre de los santos de quienes somos hijos, nosotros también debemos estar orgullosos de nuestros padres, y estar orgullosos de nuestra fidelidad a su memoria y a sus enseñanzas. Orgullosos y confiados en la gracia que nos ha permitido recibir su espíritu... confiados porque la misma gracia asegurará nuestra fidelidad a su memoria y enseñanzas. [Lo mismo pensaba la generalidad de los católicos hasta el Vaticano II] Y, para continuar en las imágenes que guiaron nuestras reflexiones pasadas, diré de nuevo que, si no somos águilas, somos sin embargo sus hijos... ¿aguiluchos quizás? ¡Y es por eso que no tenemos miedo de los avestruces! ¡Las águilas, familiarizadas con las alturas, no tienen miedo! ¡No tenemos miedo de ser comidos por avestruces conciliares porque es bien sabido que las avestruces no comen águilas! Puede suceder que sean malas y discutan entre ellas, pero la mayor parte del tiempo huyen, ¡y sería realmente inapropiado que las águilas escondieran la cabeza en la arena! [Pura presunción. Sobran los ejemplos de "águilas" devoradas por "avestruces" y serpientes conciliares. La bestia conciliar, que -si de analogías se trata- es más parecida a un tiranosaurio que a un avestruz, devora cualquier cosa que se le ponga por delante, como está probado por la historia de esta crisis horrorosa de la Iglesia] 
La verdadera cuestión, de hecho, es si tenemos razones para tener miedo del avestruz, miedo al futuro, miedo a no sostenerse y a desmoronarse, miedo a ser traicionados o llevados a desgracias o traiciones, miedo a ser cómplices de los avestruces... ¡todos absurdos y sin ningún fundamento! ¡Y por eso algunos están inquietos! [como si no existiera el triste precedente de muchos grupos tradicionalistas que terminaron traicionados, traidores o cómplices de la bestia conciliar]
Dom Gérard escribió en “Mañana la Cristiandad” estas reflexiones tan sabias: "El cuerpo necesita virtudes. Pensamos principalmente en aquellas virtudes militares que son virtudes del alma antes de ser virtudes de la guerra. Y quisiéramos también que fueran virtudes religiosas, que florecieran en un universo religioso. ¿Cuáles son? Valor, paciencia, sentido de la justicia, sentido del honor, gusto por el sacrificio. Ahora bien, ¿qué sentimiento se ve que domina tan frecuentemente entre aquellos que deben ser la élite de una nación? Miedo. El miedo a disgustar, el miedo a ser repudiado, el miedo a estar solo. Un religioso de gran mérito, fallecido hace unos años, nos dijo: "Tuve que llegar al final de mi vida para comprender el papel que juega el miedo en la vida de los hombres. (Era el R.P. Calmel)
Contra este miedo que oprime y paraliza, está la oración y está el ejemplo de los santos. Requiere también un amor tierno y viril por Cristo Jesús, una mística sencilla y fuerte como la tierra de Palestina donde nació, algo de crucificado y de vencedor que penetra en lo más profundo del alma y la eleva, si es necesario, hasta los confines de la tierra”.
Debido a la falta de valor, de paciencia, de confianza y quizás de humildad, ¡algunos están asustados y preocupados! Temen que la Fraternidad sea infiel a sus padres, que no sea lo suficientemente fuerte, y se deje seducir por los avestruces conciliares... mientras que ella se ha sostenido antes de ellos y sin ellos durante años, y lo seguirá haciendo con o sin ellos.... [Tamaña presunción...] Hace poco leí unas tristes líneas sobre el "próximo Capítulo General que tendrá lugar en julio de 2018, fuente de gran preocupación".
¡Realmente me pregunto cuáles son los hechos objetivos reales que pueden causar tanta preocupación! [Ceguera increíble] ¡Es posible que algunos se sientan tentados con un acuerdo práctico, pero también creo que otros se sienten tentados por la ruptura con Roma!
En cuanto a mí, que no soy más que un águila tímida [más bien, un perfecto avestruz que se niega a ver la realidad], no soy lo suficientemente inteligente como para ver los peligros allí donde no los hay, y sigo creyendo y refugiándome en la gracia de la Fraternidad y de sus superiores, en la confianza en el Espíritu Santo, que podrá guiar los trabajos de nuestro Capítulo General en fidelidad a nuestros padres, ¡mucho mejor de lo que pudo guiar a los de este Concilio donde no pudo hacerse escuchar a causa del cacareo de los avestruces! [Noten los lectores cómo con eso del "cacareo" y con la figura simpática del avestruz, el P. Simoulin induce a minimizar la maldad de los enemigos internos de la Iglesia] 
Añado, además, que trato de recordar mi catecismo que enseña que en la Iglesia hay tres poderes: el de enseñar, el de gobernar y el de santificar, ¡y que el ejercicio defectuoso de uno de ellos no anula la posibilidad de un ejercicio normal de los otros! [¿Y?]
Sería bueno que nos entendiéramos: cuando hablamos de la Iglesia conciliar, ¿de qué estamos hablando? No de una Iglesia nueva, ¡sino de promotores de una enseñanza infiel y de medios desnaturalizados de santificación! ¡Y eso lo rechazamos! Pero, ¿podemos decir, pensar, imaginar, fingir que el poder de gobernar se ha vuelto conciliar? ¡Eso no tendría sentido! ¿Qué significa esto cuando se trata de autoridad y jurisdicción? [Significa que el poder de gobernar es usado por los herejes conciliares para destruir la Iglesia, como vemos todos los días] Cualquiera que sea la intención de sus poseedores, ¿el poder de gobernar a las almas como tal, en sustancia, se ha visto manchado por los errores del Concilio? [¿Eso hace inofensivo ese poder cuando está en las manos de los modernistas?] ¿Han perdido el Papa, los obispos, los párrocos la autoridad y el poder de presenciar los matrimonios que se celebran en sus parroquias? [¿No hay ningún peligro para los tradicionalistas en eso? ¿Por qué antes la FSSPX no lo permitió? ¿Cambiaron los modernistas o cambió la FSSPX?] ¿Han perdido el de delegar este poder a los sacerdotes de su elección? Y para estos sacerdotes, ¿aceptar ser delegados equivale a adherirse a los errores del Concilio, o incluso a la nueva ley canónica? [La respuesta es: sí en principio, sí en muchos casos. Habría que sugerir a este sacerdote que vuelva a estudiar los principios de la colaboración al mal que se explican en los tratados de teología moral] Hay una confusión aquí, efecto de un espíritu unívoco que me parece muy peligroso, porque negarse a reconocer este poder como se rechazan los errores conciliares, ¡equivaldría a negar que el papa y los obispos todavía lo poseen! [Así que ahora hay que creer que la FSSPX estuvo en falta durante más de 40 años?] ¡Desafortunadamente es posible ser sedevacantista sin saberlo! [Así que la FSSPX era sedevacantista sin saberlo, hasta el acuerdo Vaticano-FSSPX sobre matrimonios del 4 de abril de 2017?] Mons. Lefebvre, y todos nosotros con él, cuestionamos la validez de las sanciones de 1976-1988, pero no la legitimidad de la autoridad "conciliar" que las implementó. [Pero Mons. Lefebvre nunca autorizó la celebración de matrimonios "FSSPX-Novus Ordo" e hizo establecer tribunales de suplencia para las causas matrimoniales de los fieles tradicionalistas. ¿Ya se olvidó usted de eso, Padre? ¿Lo que dijo Mons. Lefebvre en esta carta al Superior General (P. Schmidberger), de 15-I-91; sigue teniendo algún valor para usted, Padre?: "Mientras las autoridades romanas actuales estén imbuidas del ecumenismo y del modernismo y que el conjunto de sus precisiones y el nuevo derecho canónico estén influenciados por estos falsos principios, será preciso instituir autoridades de suplencia, guardando fielmente los principios católicos de la Tradición católica y del Derecho canónico. Es el único medio de permanecer fieles a Nuestro Señor Jesucristo, a los Apóstoles y al depósito de la fe transmitida a sus sucesores que permanecieron fieles hasta el Vaticano II." "Por lo que hace al problema de las comisiones, que hacen en cierta medida suplencia a la defección de las Congregaciones romanas dirigidas por prelados imbuidos de los principios revolucionarios del concilio, me parece que habría que comenzar muy modestamente, según las necesidades que se presenten, y ofrecer esta institución como un servicio para ayudar a los sacerdotes en su ministerio y a las religiosas para los casoso difíciles de resolver, o para las resoluciones que reclaman un poder episcopal de suplencia." (fuente)]
Y nunca supe que "Mons. Lefebvre había rechazado la jurisdicción conciliar con respecto a la consagración de los cuatro obispos". ¿Qué es esta "jurisdicción conciliar"? No tiene sentido. [Sentido: jurisdicción ejercida por los herejes conciliares. Fácil.] ¿Y de qué manera aceptar la autoridad y la jurisdicción de los obispos significaría que nuestros matrimonios se celebran "en el marco del nuevo código" [¿Acaso el sacerdote Novus Ordo que realiza la ceremonia esencial del consentimiento se rige por el código de 1917? ¿Acaso los futuros juicios matrimoniales de fieles de la FSSPX, no deben someterse, a partir del 4-4-17, a los tribunales oficiales modernistas, que se rigen por el código de 1983?], o que predicamos la "teología del cuerpo" como hacen algunos "ralliés"?
Lo más asombroso es que siempre, desde los comienzos de la Fraternidad, hemos aceptado celebrar los sacramentos en las parroquias: bautismos, funerales e incluso matrimonios. [Una cosa es usar un local que está en poder del clero Novus Ordo, y otra muy distinta es hacer una ceremonia conjunta con el clero Novus Ordo o someter a los fieles al poder del clero Novus Ordo, como sucede ahora con los matrimonios en la FSSPX] Esto implicaría que, al menos implícitamente, ¡admitimos la autoridad de los párrocos o de los obispos que nos acogieron! [La FSSPX nunca ha negado que la Jerarquía oficial posea el poder de jurisdicción, pero sí se negó a que esa Jerarquía apóstata, liberal y modernista ejerciera ese poder sobre los matrimonios de los fieles de la Fraternidad] Las nuevas disposiciones hacen explícito este reconocimiento implícito, ¡nada más! [!] ¿Y dónde está la traición? Cuando admitíamos la práctica, ¡no se podía hacer sin admitir implícitamente el principio! ¡Es este mismo principio que algunos rechazan hoy porque su aceptación se ha vuelto explícita! [Una de dos posibilidades en cuanto a apreciación de este problema por parte del P. Simoulin: o carece de honestidad o carece de inteligencia] 
Incluso llegaría a decir que no podemos ponernos bajo una autoridad "conciliar" porque ya estamos allí, como todos en la Iglesia, ¡y más aún la misma Fraternidad está bajo esta autoridad desde el 1 de noviembre de 1970! (¡A menos que se niegue la autoridad "conciliar" de Mons. Charriere, [fundación de la FSSPX] o se admita la legitimidad del acto cometido contra la Fraternidad por la autoridad "conciliar" de Mons. Mamie en 1975! [supresión de la FSSPX] Pero entonces, ¿dónde está la lógica? [¿Y dónde está su lógica, Padre?: ¿por qué usted juzga válida la decisión de Mons. Charriere e inválida la decisión de Mons. Mamie? ¿Por qué es inválida esta última, sino por injusta? ¿Y quién decide sobre la justicia e injusticia yh sobre la validez o nulidad de estas decisiones de la Jerarquía conciliar? Pues la misma FSSPX en virtud de un verdadero estado de necesidad]) Omnis potestas a Deo” en la Iglesia como en la ciudad. La autoridad recibida por el Papa, los obispos y los párrocos tiene su fuente en Jesucristo. El poder, la autoridad, la jurisdicción como tal son dados por Dios para el gobierno de la Iglesia, y cada miembro de la Iglesia está necesariamente sujeto a esta autoridad, cualesquiera que sean los defectos de sus poseedores. Si son infieles a su oficio [cosa que sucede desde el Vaticano II] o se niegan a reconocer a sus súbditos y a darles lo que legítimamente piden y les debe ser dado,  [idem] sólo entonces interviene lo que se llama la jurisdicción de suplencia, por la cual la misma autoridad de Jesucristo confiada a Pedro es utilizada.
De hecho, para nosotros, nada ha cambiado desde el 1 de noviembre de 1970, excepto la actitud de Roma, ¡que finalmente considera que nuestros actos son legítimos! [Y la actitud de la FSSPX, que se esfuerza por ser regularizada por Roma apóstata sin previa conversión de ésta] Y me alegra que uno de nuestros superiores haya pensado en recordar a todos el voto que nuestro fundador inscribió en el Capítulo IV de nuestros Estatutos, y del que nunca renegó:La Fraternidad, en sus comienzos, dependerá del obispo del lugar que la erigió en "pía unión" y reconoció sus estatutos, en conformidad con las prescripciones del derecho canónico. Por consiguiente, mientras la Fraternidad sea de estatuto diocesano, los miembros que se destinan al sacerdocio, antes de su compromiso definitivo, deberán estar incardinados en una diócesis, a no ser que un indulto especial concedido por la Sagrada Congregación de los religiosos los autorice a ser incardinados en la Fraternidad. Cuando la Fraternidad tenga casas en diversas diócesis, hará los trámites necesarios para ser de derecho pontificio”. [Como advertimos, ahora la FSSPX pretende que debe buscarse el acuerdo traidor con Roma "en nombre de la virtud de la obediencia y del respeto a la ley"]
De hecho, lo que inspira a aquellos que rechazan este poder, es el miedo a que sea el primer paso para unirse a los errores conciliares, el primer paso hacia un acuerdo práctico que haga caso omiso de estos errores.... Ahora bien, he escudriñado las palabras, los escritos (¡pero no los secretos de los corazones, que nadie conoce!) de nuestros superiores, no encuentro ningún rastro de complacencia hacia los errores del Concilio o los actos que son su traducción pública y oficial, y persisto en mi confianza en su prudencia. [Ceguera simplemente increíble. Padre: lea, por ejemplo, esta selección de citas escandalosas de Mons. Fellay
Algunos temores pueden ser legítimos. ¿Quién puede decir que no está preocupado por el futuro? Ya sea en el mundo, en la Iglesia o en la sociedad, todo se deteriora día a día, y podemos temerlo todo, incluso lo peor. Podemos pensar que viviremos horas terribles -y sin duda este no es el momento de separarnos y dividirnos- pero... tenemos esperanza y confianza en la gracia de Dios que vela por todo y sobre todo.
Antes de ser nuestra victoria, que esta gracia sea nuestro refugio cuando nos invita a vivir situaciones crucificantes.
Crux mihi certa salus, Crux est quam semper adoro;
Crux Domini mecum, Crux mihi refugium.

miércoles, 18 de abril de 2018

ROMA SUPRIME LA "FRATERNIDAD DE LOS SANTOS APÓSTOLES"



LA BESTIA CONCILIAR ACABA DE APLASTAR A UNA EXITOSA CONGREGACIÓN CONSERVADORA FUNDADA EL 2013.

La Fraternidad de los Santos Apóstoles, obra sacerdotal fundada por Mons. Léonard e inspirada por el Padre Michel Marie Zanotti-Sorkine, disuelta por Mons. De Kesel el 15 de julio de 2016, ha sido definitivamente suprimida por el Papa Francisco el último 12 de abril de 2018. Algunos laicos habían presentado un recurso ante la Signatura Apostólica, que parecía tener buenas perspectivas de ser aceptado, pero fue frustrado por el Cardenal Beniamino Stella, Prefecto de la Congregación para el Clero. Este último, en efecto, sometió el decreto de supresión al Papa Francisco, poniendo fin definitiva y brutalmente a este bello intento de renovación sacerdotal.

La Fraternidad de los Santos Apóstoles había sido establecida canónicamente en abril de 2013 por el entonces Arzobispo de Malinas Bruselas y Primado de Bélgica, Mons. André-Joseph Léonard, quien llamó a la comunidad a Bélgica para ayudar en la renovación espiritual de su Arquidiócesis y le otorgó las parroquias de Santa Catalina, en el centro de Bruselas, y San José en el sur de Bruselas.

Monseñor Léonard, Arzobispo de Malinas-Bruselas desde 2010, fuertemente atacado debido a su fidelidad, dentro y fuera de la Iglesia, construyó con la ayuda de la Fraternidad Sacerdotal una formación paralela de sacerdotes fuera del seminario diocesano. Este es un camino que otros Obispos ya habían tomado antes que él.

La iniciativa del Arzobispo Léonard resultó ser un éxito total. La Sociedad logró lo que las instituciones diocesanas progresistas ya no podían hacer: llevar a los hombres jóvenes a la “belleza de la vocación y el servicio como sacerdotes diocesanos“. Las parroquias confiadas florecieron en contraste con las parroquias vecinas y fueron visitadas por numerosos jóvenes.

Aunque la comunidad solo tenía tres años, en la primavera de 2016 ya tenía seis sacerdotes, un diácono y 21 seminaristas. Un éxito extraordinario que contrasta con la escasez de vocaciones que sufre el seminario arzobispal en la Arquidiócesis de Bruselas.
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El Papa disuelve la Fraternidad de los Santos Apóstoles, la de mayor crecimiento de Bélgica

 

El Papa ha firmado de nuevo la disolución de una orden, la belga Fraternidad de los Santos Apóstoles, creación del entonces Arzobispo de Malines-Bruxelles y primado de Bélgica, André Léonard.
Fue fundada en 2013 y apuntaba a la llamada “reforma de la reforma” que animaba el Papa Benedicto XVI. Inspirada en el carisma del sacerdote francés Michel-Marie Zanotti- Sorkine, es una historia de éxito. En un país especialmente afectado por la descristianización, en una época en la que la crisis de vocaciones sacerdotales alcanza unos niveles de ‘alarma roja’, contaba ya con seis sacerdotes y 23 seminaristas. Uno podría pensar que no es tan alta la cifra, sin embargo, poniéndonos en el contexto de las cifras vocacionales en la zona francófona de Bélgica donde el año pasado ingresaron al seminario exactamente cero aspirantes, pues, es bastante.
La fraternidad ha corrido la misma suerte que su fundador, un primado que no fue honrado con el cardenalato y al que se aceptó el retiro en cuanto cumplió 75 años, lo que es canónico pero excepcional, para ser sustituido por De Kesel -este sí nombrado cardenal-, un ‘protegido’ del poderoso Cardenal Daneels, la persona que presume abiertamente en un libro haber gestionado la ‘mafia de Sankt Gallen’ para elegir a Jorge Bergoglio como Papa queriendo evitar a Ratzinger.
De las primeras medidas tomadas por De Kesel al ocupar su nuevo cargo fue, precisamente, terminar con la presencia de la fraternidad en la capital belga. La razón aducida era que muchos de sus seminaristas eran de nacionalidad francesa y que, por ‘solidaridad episcopal’, era mejor que volvieran a sus diócesis de origen.
La excusa es, además de inverosímil, sorprendentemente débil, ya que en el seminario nacional de Namur, de 80 seminaristas, solo 25 son belgas y, sin embargo, no se aplica el mismo principio en este caso.
Un grupo de laicos recurrió entonces la decisión de De Kesel a la Congregación para el Clero, que falló, aparentemente sin aportar motivos, a favor de la decisión del nuevo arzobispo, confirmando el decreto de disolución de la fraternidad.
Una nueva apelación llevó el caso al ‘tribunal supremo’ de la Iglesia, la Signatura Apostólica. Para entonces ya no estaba en la Signatura el Cardenal Raymond Leo Burke, sustituido por mons. Dominique Mamberti.  La causa fue aceptada por el Promotor de Justicia y la audiencia, de la que tanto esperaban los defensores de la fraternidad, estaba prevista para el otoño pasado. Pero el 25 de noviembre llegaba una carta de la Signatura dando por cerrada la causa sin haberse juzgado.
El prefecto de la Congregación para el Clero, Beniamino Stella, había elevado a Su Santidad el decreto de disolución. El Papa Francisco ha firmado, finalmente, disolviendo una de las ordenes más dinámicas y fructíferas de una Iglesia, la europea, que languidece por falta de sacerdotes.
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¡No a la disolución de la Fraternidad de los Santos Apóstoles!

Súplica a Monseñor J. De Kesel, Arzobispo de Malinas-Bruselas y Servidor General de la Fraternidad de los Santos Apóstoles, así como a la Conferencia Episcopal de Bélgica.
La Fraternidad de los Santos Apóstoles ha sido establecida legítimamente en la archidiócesis de Malinas-Bruselas, el 7 de abril de 2013, y por lo tanto no puede ser expulsada legítimamente, excepto por motivos graves.
Le pedimos con insistencia que esa Fraternidad, que asume con un gran brillo evangélico la carga pastoral de la iglesia Santa Catalina (Bruselas) que le ha sido confiada, pueda seguir adelante con su vida y su ministerio de conformidad con su gracia propia. 
El carisma y la presencia de esa comunidad de sacerdotes y seminaristas en nuestros barrios, nuestra Iglesia y hasta sus periferias, responden a una necesidad actual y urgente en términos de espiritualidad, liturgia, vida sacramental, acogida, servicios, fraternidad y apostolado abierto al mundo. Su fecundidad innegable engendra vocaciones tan esperadas y rogadas.
Pudiera Usted continuar acogiendo a esa comunidad apostólica dentro de la Iglesia de Bélgica, en conformidad con sus estatutos y el derecho canónico, y escuchar la voz de los fieles y firmantes de esta súplica, preocupados por el futuro del cristianismo en el corazón de Europa.
 Le agradecemos considerar favorablemente nuestro pedido.
¡Contamos con su firma!
Las explicaciones y las últimas novedades
El 15 de junio de 2016, Monseñor J. De Kesel, arzobispo de Malinas-Bruselas (Bélgica), hizo de conocimiento público por medio de un comunicado, que con la aprobación de todos los obispos belgas y de las instancias responsables de la Santa Sede, había decidido poner fin a la acogida de  la Fraternidad de los Santos Apóstoles (FSA) en su diócesis a partir de finales de junio de 2016. Lo que quiere decir que menos de 15 días le han sido otorgados para hacer maletas e irse del país. El motivo invocado: la "solidaridad" con los obispos franceses cuyas diócesis "sufren de  una cruel falta de sacerdotes".
El choque fue inmenso para los sacerdotes y los seminaristas (belgas, franceses, brasileño, polacos), para los parroquianos de las iglesias bruselenses de Santa Catalina y San José, a quienes esos sacerdotes y seminaristas servían con tanto fervor y tan buenos resultados desde hace dos años, así como para los numerosos amigos y simpatizantes de esta joven fraternidad llena de promesas.
113 recursos canónicos han sido presentados ante el arzobispo Monseñor De Kesel, y sin reacción de su parte han sido elevados a la Congregación del Clero para pedir la revocación de esa decisión ilegítima. Mientras que todos les miembros de la FSA y los parroquianos están dispersos por las vacaciones y por diversas misiones, y que nuestra súplica acaba de ser lanzada, Monseñor De Kesel publica esta vez un decreto anunciando la disolución de la FSA (véase portal de los Parroquianos), efectiva a partir del 15 de julio, así como el despido de todos los seminaristas. Nuestra consternación es total. Pero no bajamos los brazos.
La FSA fue fundada por Monseñor A. J. Léonard en 2013 en la diócesis de Malinas-Bruselas de la cual él era entonces arzobispo. Cuenta actualmente con 27 miembros (21 residentes en Bélgica), entre los cuales 6 sacerdotes (3 belgas y 3 franceses), 1 diácono y 20 seminaristas. Fue instalada en dos iglesias que la Fraternidad hizo florecer en poco tiempo. Ese renacimiento fue particularmente visible y mediático en el caso de Santa Catalina, gran iglesia histórica en el corazón de Bruselas, que las autoridades eclesiásticas y políticas de Bruselas habían cerrado durante tres años, en vista a su desacralización.
Los jóvenes sacerdotes, a quienes cada fin de semana se unían  unos seminaristas dedicados y entusiastas, suscitaron rápidamente, gracias a su fervor apostólico, una nueva comunidad de fieles asidua y numerosa. Familias, personas aisladas, de todas las clases sociales y edades, encontraron en ella un lugar de revitalización, devoción (particularmente marial), fervor y fraternidad, para la felicidad de muchos, incluso de transeúntes y vecinos conmovidos por tanta vida y bondad.
Si bien los sacerdotes encardinados pueden quedarse en la diócesis y si los seminaristas, belgas y extranjeros, pueden pedir ser admitidos en el seminario a título individual, queda claro que la Fraternidad de los Santos Apóstoles no solamente ya no tiene derecho a elegir domicilio en el país donde nació, sino que ha sido disuelta: de tal modo que se encuentra destruido por nuestros obispos el lugar de la eclosión, enraizamiento y sostén cotidiano de esas jóvenes vocaciones en Bélgica.
A menos que…
Más de 200 parroquianos, fieles y amigos de la FSA, de Santa Catalina y de San José han vuelto a presentar un recurso ante Monseñor De Kesel para pedir la revocación de su decisión. Nuestra súplica viene en apoyo a ese trámite, el cual es tanto más apremiante y determinado que la decisión es contraria al derecho de la Iglesia que prohíbe a un obispo despedir sin motivo grave a sus seminaristas, y expulsar de sus diócesis o disolver, sin motivo grave, una asociación canónicamente instalada. Además, los estatutos de la FSA exigen la consulta de la Asamblea general de los sacerdotes para cualquier modificación de la sede de la asociación, lo cual no ha sido tampoco respetado.
Lógicamente incomprensible y jurídicamente inválida, esa decisión es, en el plano espiritual, una ofensa al sacerdocio y a su nuevo rostro en el corazón de nuestras culturas secularizadas. De hecho, nuestra Vida eterna y la de nuestros hijos están estrechamente vinculadas al don de vida de todos los sacerdotes. Es por ello que deseamos asociar a esta súplica a nuestros hermanos y hermanas de la Iglesia universal, a fin de que juntos defendamos esos nuevos brotes que anuncian la primavera tan esperada de nuestra Iglesia, prometida por la Virgen María en Fátima: "Al final, mi corazón Inmaculado triunfará!"
"Pero lo gracioso es que tenemos al papa, diría, de nuestro lado"... (fuente de esta cita)

VOZ DE FÁTIMA, VOZ DE DIOS N°55



VOZ DE FÁTIMA, VOZ DE DIOS N° 55

Vox túrturis audita est in terra nostra”
(Cant. II, 12)

17 de Marzo de 2018

En este número de "La Voz de Fátima" pretendo comenzar una serie de artículos en los que haré consideraciones sobre la Santa Iglesia, que, si Dios quiere, tendrá su continuación en números futuros indeterminados, conforme disponga la Divina Providencia.

¡Feliz culpa de Adán, que nos mereció un tal y tan grande Salvador!

Dios sólo permite el mal para sacar un bien mayor. Él permitió el pecado de Adán, para sacar el bien infinitamente mayor de la Encarnación y de la Redención. Y, como consecuencia de la Encarnación y de la Redención, constituyó la Santa Iglesia.

La Santa Iglesia es el medio, instituido por Dios, a través del cual los hombres deben participar de la vida divina, primeramente en la oscuridad de la fe y después en la visión, en el goce y en la posesión de Dios. Esta es la finalidad para la cual fueron creados todos los hombres, finalidad plena de amor (¡y qué amor, amor increíble, infinito!) por cada uno de nosotros. Y no tenemos el derecho de no querer ese don inestimable. Seremos justamente castigados si lo rechazamos.

Podríamos pensar que nuestro bien es lo que queremos para nosotros. Pero nuestro Padre, nuestro buen Padre, nuestro mejor Amigo, Aquél que se hizo nuestro hermano y hasta querer ser nuestro hijo, Él sabe que, muchísimas veces, lo que queremos es pésimo para nosotros. Como alguien que tiene un hijo o un hermano o una madre que no quieren absolutamente verlo borracho porque saben que eso es un mal para él. Pero él cree que eso es bueno: ¡cómo le gusta beber hasta la embriaguez!... "¿Por qué estas personas, que me deben querer bien, me están impidiendo hacer lo que me gusta tanto?" Porque saben que esto no es bueno. Así Dios para con nosotros.

Conclusión, todo hombre debe pertenecer a la Santa Iglesia para salvarse. Y sólo se puede pertenecer a la Santa Iglesia por causa de Nuestro Señor Jesucristo. Fue porque Él murió por nosotros que cada uno puede recibir la participación de Su vida divina, por la gracia santificante.

Arsenius

martes, 17 de abril de 2018

REPRESENTACIONES DE SERPIENTES EN EL AULA PABLO VI DEL VATICANO

Las representaciones de serpientes en el aula Pablo VI, del Vaticano, prueban lo que los Padres Luigi Villa y Malachi Martin revelaron acerca de la acción de los satanistas infiltrados en la cúpula de la Iglesia. 





 EL EDIFICIO TIENE LA FORMA DE LA CABEZA DE UNA SERPIENTE


LA CABEZA DEL CRISTO DE LA HORRIBLE ESCULTURA "LA RESURRECCIÓN",  EN EN EL AULA PABLO VI, PARECE REPRESENTAR TAMBIÉN LA CABEZA DE UNA SERPIENTE

BAPHOMET EN "LA RESURRECCIÓN" DEL AULA PABLO VI




lunes, 16 de abril de 2018

VOZ DE FÁTIMA, VOZ DE DIOS N° 54



VOZ DE FÁTIMA, VOZ DE DIOS N° 54

Vox túrturis audita est in terra nostra”
(Cant. II, 12)

10 de Marzo de 2018

Para que profundicemos cada vez más en el mensaje de Fátima, detengámonos a meditar algunos pasajes de las memorias de la Hermana Lucía como los que siguen:

“"Mis padres llevaban una vida dura y sencilla, pero tranquila y feliz" (Memoria VI), "Un día, vi llegar cerca de la puerta a un pobre. Yo entré en casa y dije a mi padre: "Aquí está un pobre pidiendo limosna'. Mi padre se levantó, fue a la chimenea y, con su cuchillo, cortó la cuerda de un chorizo. Tomándolo le preguntó a mi madre: "¡Mira! ¿Puedo dar esto a ese pobre? ¿No nos hará falta?" Mi madre respondió: "Puedes. Lo que damos a los pobres, nunca nos hará falta." (Memoria V), "Cada día, cuando las campanas de la iglesia parroquial tocaban el Ángelus, mi padre paraba el trabajo, con la cabeza descubierta, él recitaba tres Ave Marías y volvía a casa." (Memoria VI).

¡Qué bellos ejemplos para ser imitados por nosotros!

Al referirse a la segunda aparición del Ángel, la Hermana Lucía dice:

"Las palabras del Ángel se grabaron en nuestro espíritu como una luz que nos hacía comprender quién es Dios,
cómo Él nos ama,
cómo Él quiere ser amado por nosotros,
el valor del sacrificio,
cómo el sacrificio es agradable a Dios,
cómo Él convierte a los pecadores en vista de nuestros sacrificios "(Memoria IV).

Coloqué por separado estas frases para dar la debida atención a cada una de ellas y, así, intentar impregnarnos de las mismas.

Y el Ángel indica uno de los más preciosos sacrificios: "Sobre todo, aceptad y soportad con sumisión los sufrimientos que el Señor os envíe. (Memoria IV).

Nuestra Señora desea iluminarnos, así, como un amor especial por Dios y por el misterio de la Santísima Trinidad: "Y la luz que emana de Nuestra Señora es una luz fuerte, tan intensa, que entrando en nuestros corazones y penetrando hasta el más profundo de nuestra alma, nos hace vernos a nosotros mismos en Dios. "(cf. Memoria IV).

Y para recibir esa luz de Nuestra Señora no es necesaria una visión extraordinaria como la de los pastorcitos, sino que es preciso un avance serio en la vida espiritual, lo que es un deber de todos nosotros.

Y si hacemos eso, podremos decir con Francisco: "lo que más me gustó fue ver a Nuestro Señor en esa luz que Nuestra Señora nos colocó en el pecho. ¡Amo tanto a Dios! Pero Él está tan triste a causa de tantos pecados. ¡No debemos cometer ningún pecado! "(Memoria IV).

¡Que María Santísima nos ayude a alcanzar esa gracia!

Arsenius
U.I.O.G.D

domingo, 15 de abril de 2018

COMENTARIO ELEISON Número DLXI (561) - 14 de abril de 2018



“Anti-Lefebvrismo” – II

Gracias a Dios por un enorme don.
Monseñor Lefebvre, que impulsó la Tradición.
¿Hay alguna razón por la cual NM (ver los “Comentarios” de la semana pasada), para tratar el problema de los Papas Conciliares, recurre a la dramática solución de declarar que no han sido Papas en absoluto? Parece que lo hay. La Iglesia Católica es humana (una sociedad de seres humanos) y divina (especialmente animada por el Espíritu Santo), y es importante no confundir ambos. Los seres humanos como tales son todos falibles. Sólo Dios es infalible. El error de los católicos que recurren a la solución dramática de NM es que están atribuyendo a los Papas humanos demasiada de la infalibilidad que puede venir sólo de Dios. Tomemos una ilustración de cualquier hogar moderno.
Cuando pongo un conector eléctrico en un enchufe en la pared, la corriente eléctrica no viene del conector, viene de la central eléctrica a través de la pared y del enchufe al conector y cualquier aparato que necesite la corriente eléctrica. La central eléctrica es Dios. La pared y el enchufe son la Iglesia. La corriente es la infalibilidad de la Iglesia, que viene de Dios. El conector son las cuatro condiciones que sólo el Papa puede insertar en el enchufe. Esas condiciones son por supuesto que él 1) hable como Papa 2) para fijar de una vez por todas, 3) un punto de fe o moral 4) con la intención de obligar a todos los católicos a aceptarlo. A través del cumplimiento de las cuatro condiciones, él y sólo él ha asegurado el acceso como ser humano a la infalibilidad divina de la Iglesia. Las cuatro condiciones involucran al Papa. La infalibilidad involucra a Dios.

sábado, 14 de abril de 2018

EL P. MALACHI MARTIN HABLA SOBRE FÁTIMA Y SOBRE LA FSSPX




FÁTIMA

(Extractos del libro “The Tempter’s Hour”, que recopila tres entrevistas al P. Martin, realizadas por Bernard Janzen en 1997)

Juan Pablo II tenía una estrategia geopolítica para derrumbar la cortina de hierro. Hasta 1981, estaba persuadido que tendría un largo reinado por delante y que tenía bastante tiempo para trabajar en soluciones a los problemas. Entonces le dispararon. Cuando estaba en el hospital Gemelli en Roma, tuvo una visión. Tuvo la visión de Fátima. Pensó que Dios se la había revelado. Así que repentinamente mandó por su secretario personal y obtuvo una copia del Tercer Secreto, que no había estudiado aún. Lo leyó y entonces llamó a una monja, una monja muy conocida que es una experta en Fátima, y la mandó a Portugal para hablar con Sor Lucía. Y cuando salió del hospital era obvio que tenía otro objetivo geopolítico en mente. Él sintió que no viviría mucho tiempo y que su papado no duraría mucho. Estableció tanta influencia geopolítica como pudo para liberar Europa del Este. Pero había un fallo en su armadura. Y el fallo era este: él ganó a través de una organización llamada Solidaridad. El problema es que Solidaridad era un movimiento puramente secular. ¡Nada religioso! Fue a través de Solidaridad que vencieron a los Estalinistas en Polonia. Fue Solidaridad que hizo caer a Edward Gierek, el líder polaco, junto con todo su gobierno. Se apoyó en organizaciones seculares para ejecutar su estrategia geopolítica. No estaba actuando a través de la fe. No, él estaba haciendo política y era la geopolítica de la razón, no de la fe. Para 1989, estaba muy inmerso en la geopolítica de la razón y se volvió amigo de Mikhail Gorvachev. Se volvió muy cercano a los americanos. Se apoyó en movimientos seculares para lograr fines espirituales y eso no sucedió. ¡Las cosas empeoraron!

Así que la liberación de Europa del Este no tuvo los frutos espirituales que esperaba. Porque Juan Pablo II cometió un error, el mismo error que cometieron Juan XXIII y Paulo VI. Me han preguntado una y otra vez, “¿por qué estos tres papas cometieron este error?” El error fue que estos Papas no obedecieron el mandato de la Reina del Cielo. Ella dijo que todos los obispos juntos debían consagrarle Rusia. Y Rusia se convertiría. Si se hubiera realizado esta consagración, Rusia se hubiera vuelto católica, el marxismo hubiera terminado y no habría castigo. Pero también Ella dijo que si no se realizaba la consagración, su Hijo iba a castigarnos a todos. Juan XXIII, Paulo VI y Juan Pablo II desatendieron esta orden y advertencia. Juan XXIII dijo: “Los niños no sabían lo que decían. Ellos pensaban que Rusia era una prostituta en las calles de Lisboa. Yo estoy hablando con Nikita Khrushchev y él permitirá que observadores vengan a mi concilio si yo no condeno el comunismo”. Y por lo tanto, Juan XXIII no permitió a los padres del concilio condenar el comunismo. Dijo: “No publicaremos esta carta nunca. Nunca será publicada. Y no consagraré Rusia porque si lo hiciera, Nikita Khrushchev lo consideraría un acto de guerra. Si todos los obispos, 2700, se juntaran en un lugar y condenaran el comunismo, los Soviets lo considerarían un acto de guerra. Entonces ciertamente habría persecución”. Ese fue el razonamiento de Juan XXIII. Paulo VI simplemente le temía a su propia sombra y además, él realmente no creía en Fátima. Juan Pablo II creía de alguna manera en Fátima, pero no creía en todo el mensaje. Decidió que no podía hacer la consagración porque él no era el Papa de 1960.

viernes, 13 de abril de 2018

MÁS IMPORTANTES REVELACIONES DEL P. MALACHI MARTIN





La presente entrada consta de extractos del libro “The Tempter’s Hour”, que recopila tres entrevistas al P. Malachi Martin, realizadas por Bernard Janzen en 1997.



Tras las apariencias de una novela, en "El Último Papa", el P. Martin se habría propuesto exponer los planes secretos urdidos por los enemigos de la Iglesia, según la información a la que tuvo acceso siendo miembro de la curia romana. En esta parte, el P. Martin parece hablar de la renuncia de Benedicto XVI:

"Ese papa [el de su libro: el que pone todavía trabas a la agenda de los enemigos de la Iglesia. N. de NP] es muy permisivo en ciertas cosas, pero está absolutamente en contra de aflojar la prohibición de la Iglesia sobre irregularidades morales como el aborto, la contracepción... divorcio y segundos matrimonios. Esta es una barrera. 
Ahora, numerosos eclesiásticos, incluyendo cardenales, han dicho que tenemos que cambiar nuestras leyes sobre el aborto, la contracepción, el divorcio y las segundas nupcias. Luego quieren experimentar con mujeres sacerdotes y ese Papa dice ¡No! Y quieren experimentar con sacerdotes casados y ese papa dice ¡No! 
Por otro lado, los luciferinos... tienen una profecía interna que dice que a menos que el príncipe [el príncipe de los demonios. N. de NP] sea correctamente instalado en la ciudadela, es decir el Vaticano, ellos habrán perdido. Ahora, para instalar al príncipe y completar la entronización, deben deshacerse de ese Papa... ¿cómo? ... Pueden matarlo o hacer que renuncie. [Noten los lectores que el P. Martin escribe esto en 1996. N. de NP] Ahora bien, no lo van a matar porque eso es demasiado sucio. Además, el secreto no durará. Lo más fácil es persuadirlo para que renuncie. Ya tiene más de 75 años. Los Obispos renuncian al llegar a los 75, y él es un obispo."


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Windswept House (El Último Papa) está escrito en forma de novela, que es un género literario muy útil. La gente se pregunta “¿Qué tanto en este libro es real?” “¿Qué tanto es imaginación?” Y yo siempre les digo que el 85% de los personajes son reales y 95 por ciento de los eventos son reales, pero están ocultos en forma novelada.

El tema principal, que podría sorprender a mucha gente, es este: la organización llamada la Iglesia Católica Romana, compuesta de cardenales, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, que dirige diócesis, parroquias, escuelas, academias e institutos, está en apostasía. Esta es una afirmación muy fuerte. El que es apóstata niega verdades básicas de la fe. Por ejemplo, “Dios no existe” “No existe el infierno”, “la Gracia divina no existe”, “no existe el pecado personal”. En este momento, una considerable mayoría de católicos están en apostasía. Y al menos un número considerable de cardenales, obispos, sacerdotes y religiosos están en apostasía.

La apostasía actual es peor que la herejía Arriana que negaba la divinidad de Cristo. Estamos en una situación terrible donde los hombres de Iglesia no creen que Jesús está en el Santísimo Sacramento. Ni siquiera creen que Jesús es Dios. ¡Ellos están a cargo de la Iglesia!

Los líderes de la Iglesia conciliar siguen rígidamente el Vaticano II. Están en apostasía pero muchos no lo saben.

Ellos ya no encuentran útil el rosario y no creen en los privilegios de Nuestra Señora. Todo eso se fue. Y lo más terrible es que si se pierde la fe, ¡ni siquiera saben que la perdieron!

Como ustedes saben, cualquiera que hable acerca de una conspiración es etiquetado como un loco conspiracionista. Pero tenemos la evidencia que antes del Vaticano II había un plan y algún día podremos publicarlo todo. Nosotros ahora sabemos que había un plan que influenció a Juan XXIII para llamar a un concilio. Una vez que se llamó al Concilio, sabemos que cardenales como Suenens de Bélgica y Koening de Viena se confabularon para cambiar este concilio de ser un concilio católico a lo que se convirtió. Se convirtió en algo que rompió con la Tradición de la Iglesia y que produjo los documentos que ahora forman la base de la apostasía universal en la Iglesia Católica Romana.